Las lámparas torchiere lanzan la luz al techo y dejan que la habitación la devuelva. Por eso una sola puede hacer el trabajo de tres lámparas de mesa, y por eso esta ofrece 3.000 lúmenes, más o menos lo que conseguía un halógeno de 200 W, con un LED de 30 W.
Aquí los controles importan tanto como la potencia. Ponla a 2.700 K por la noche, súbela a 6.500 K para un puzle o una hoja de cálculo, y atenúala en cualquier punto entre el 10 % y el 100 %. Hay un mando y también un interruptor de pie, porque los mandos tienen la costumbre de desaparecer dentro del sofá.